Gastar menos. En eso consisten las bombillas “Energy Saver”. Un 30 por ciento de ahorro de energía pero la misma eficacia e iluminación de las bombillas de siempre. El funcionamiento de las ahorradoras consiste en que la energía se convierte en luz y no en calor. Reduce el consumo porque dura más pero también disminuye la contaminación por CO2. Un ahorro que se nota en los números pero no en la estética. No estamos renunciando a las bombillas de toda la vida, sólo son una versión más eficiente y económica.
Y es que ahorrar tiene muchas ventajas:
1. Son frías. Lo dicho: la energía se traduce en luz, no en calor.
2. Utilizan entre un 30% menos de energía que una bombilla normal.
3. Ahorro de dinero y de contaminación por emisiones.
4. Valen más pero duran más.
Consulta el modelo que más te convenza y empieza a gastar menos.



