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30 de diciembre de 2017 publicado en

Cómo iluminar una habitación infantil

Cómo iluminar una habitación infantil

Cuando nos toca decorar e iluminar una habitación infantil nuestro niño o niña interior sale y sabemos que los colores han de estar presentes. Sin embargo, también nos fijamos, un mucho, en la luz que van a tener, ya que ha de ser correcta.

Iluminar una habitación infantil

Iluminar una habitación infantil implica no solo que se convierta en un lugar de estudio, una sala de socialización con los amigos, un espacio de descanso o un campo de juegos. Es todo en uno, y por ello la luz tiene que enfrentarse a todos esos cambios.

Eso, a primera vista, podrías decir que es totalmente imposible, pero no tiene por qué ser así. Lo cierto es que se puede conseguir si sabes cómo iluminar una habitación infantil y en Krealo somos expertos en esos temas. Por eso, queremos ayudarte.

Las diferentes funciones de la luz

Como hemos dicho antes, una habitación infantil va a tener muchos usos. Pues bien, toca saber qué tipos de luces vas a necesitar, si una grande, si una pequeña, una para leer, una para dormir, una para jugar… Todo eso es importante ya que, antes de comprar nada, hay que planificar y organizar la habitación; es la única forma de que no se cometan errores o que, a la hora de decorar, te encuentres con problemas.

Para ello, has de elegir una iluminación adecuada y unas lámparas que puedan cumplir con la función de cada zona, estableciendo en la misma habitación diferentes espacios.

Seguro que ahora te preguntas cómo vas a lograr eso si la habitación es pequeña. Si lo es, tendrás que elegir una iluminación más general y menos diferencial, pero eso no quita que debas dejar algunos puntos de luz puntual como para leer (en el escritorio o en la cama), o para jugar, en la zona donde se ponga a hacerlo.

Elegir las lámparas

Hablamos de una habitación infantil, lo que quiere decir que ha de regirse por colores, por originalidad y sí, también por dibujos. Ya habrá tiempo para que los niños se cansen de esos dibujos, para que quieran una habitación más seria. En estos casos debes tener en cuenta que las lámparas han de estar a su gusto pero, al mismo tiempo que sirvan para iluminar una habitación infantil de forma adecuada ya que, de lo contrario, por mucho que insista el niño, no deberías ponerla.

Interruptores al alcance de los niños

Un fallo que se comete a menudo en la iluminación de las habitaciones infantiles es que se colocan los interruptores a la altura de un adulto, y no de un niño. ¿Qué pasa? Pues que al final tienen que pedir ayuda o utilizar juguetes y otras cosas para poder encender o apagar.

Esto hay que tenerlo muy en cuenta porque, al fin y al cabo, hablamos de su habitación y ellos pueden necesitar encender o apagar la luz en un determinado momento.

Cuando se pueda, luz natural

Una recomendación para las habitaciones infantiles es que haya la mayor cantidad de luz natural. Los niños se nutren del sol y además es muy beneficioso para ellos, por tanto en su habitación hay que tratar de que entre la mayor cantidad posible.

Esto además conseguirá un efecto visual que pocas luces consiguen: hacer que la habitación parezca más grande.

Si la habitación tiene ventana amplia y el sol le da casi todo el día, entonces elige papel o pintura en tonos claros y cortinas dobles, una de tela translúcida, y otra más tupida. De esa manera la luz entrará, reflejará y hará que se vea todo más grande. Y cuando no se quiera tanto sol, tendrás la cortina tupida para echarla. Normalmente el mejor color para las paredes es el blanco pero ya hace tiempo que se puso de moda pintar las paredes de otros colores. Eso sí, como es un niño, ten cuidado con el significado del color, porque puede activarlo más o relajarlo.

Materiales seguros

Seguimos hablando de una habitación infantil donde habrá niños. Y nos pese un poco, los niños no suelen tener mucho cuidado con las cosas, se les pueden caer, las pueden romper.

Afortunadamente en el mercado hay productos hechos con materiales seguros que te ayudarán a estar algo más tranquila. En este caso, recuerda: que las lámparas no sean desmontables, que no pesen demasiado (por si se caen encima de los niños), que los cables no estén a la vista de los niños, etc.

Ten en cuenta sus gustos

Un error que se comete a la hora de iluminar una habitación infantil es hacerlo al gusto del adulto, y no del niño. Los adultos colocan cada cosa donde les parece mejor pero es posible que al niño o niña no le guste ese lugar y prefiera otro con lo que, todo lo que se hace, al final no se usa porque no es funcional para el pequeño.

Por eso es que hay que implicar a los niños tanto en la decoración como en la iluminación de su habitación. Al fin y al cabo, hablamos de una habitación que va a ser suya y que la van a utilizar ellos, nadie más.

Por supuesto, habrá que hablar con él o ella y ver si lo que quiere es algo adecuado o no, si se puede hacer o quedaría mejor de otra forma. A los niños hay que explicarles, no pensar que ellos no saben nada.

Disfrutar

Finalmente, nuestro último consejo a la hora de iluminar una habitación infantil es disfrutar. Te darás cuenta cuando empieces a ver lámparas y otros sistemas de iluminación de lo mucho que echas de menos tu época infantil, y esos momentos son únicos, así que vívelos con intensidad y saboreando cada uno de esos momentos (más que nada porque no se cambia la iluminación de una habitación cada poco tiempo, menos su decoración).

¿Te has quedado con dudas? Entonces ya puedes escribirnos y en Krealo seguiremos aconsejándote y dándote las claves para que tu iluminación sea la adecuada en todo momento.

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