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06 de octubre de 2020 publicado en

Cómo iluminar una pérgola

Cómo iluminar una pérgola

Cada vez es más habitual para aquellos que tienen jardín colocar una pérgola en él. Por supuesto, esto solo es posible cuando el jardín es algo grande, no vale cualquiera.

Las ventajas de una pérgola son muchas pero, por decir una, sería la de evitar el sol durante las horas de más incidencia del mismo (algo así como una sombrilla pero sin el problema de que haya que clavarla, que se mueva (siempre y cuando tengas la pérgola fija), etc.).

Una pérgola en el jardín

Pensar en una pérgola en el jardín es pensar quizá en cuatro palos blancos y un toldo en la parte de arriba que ayuda a que se cree una sombra (y baje algo la temperatura). Sin embargo, lo cierto es que nos podemos encontrar pérgolas de muchos tipos de materiales como madera o incluso hierro.

La característica de las pérgolas es la de ofrecer una sombra y un lugar “recogido” evitando que se pueda doblar, se caiga o cualquier otro similar.

Ahora bien, pensar en una pérgola no significa que su uso sea exclusivo durante el día; también puede ser utilizada por la noche. Y ahí es donde entra en juego el saber iluminar una pérgola. En ocasiones, una mala iluminación puede hacer que la pérgola, y los que disfrutan de ella, no se sientan cómodos.

Eso equivaldría a dejar de usarla y ser un gasto innecesario (además de cogerle manía por el desembolso que hayas invertido en ella).

Para que no te pase a ti, hemos preparado esta guía para saber cómo iluminar una pérgola.

Las claves para iluminar una pérgola

Si quieres iluminar una pérgola y que quede bien, primero has de conocer los puntos básicos de la iluminación de pérgolas, es decir, lo dos tipos de iluminación que se tienen en ellas:

Iluminación principal

Es la iluminación general, la que conocemos habitualmente y la que hace que se ilumine en su totalidad una habitación. En este caso, nuestra habitación es la pérgola y necesitarás de una lámpara en el centro de la misma (o cuatro más pequeñas en cada pilar de la pérgola) para conseguir esa luz.

Para ello, dispones de muchos tipos diferentes de lámparas: lámparas colgantes, plafones, proyectores, etc. Todas ellas son utilizables pero dependerán del tipo de pérgola que tengas. Por ejemplo, no puedes colocar una lámpara colgante en una pérgola que apenas si mide dos metros de alta porque es posible que la luz quede a la altura de los ojos de las personas más altas.

En este caso, para la luz principal, (y lo mismo para la siguiente que veremos), debes controlar el índice de protección de esa lámpara y de las bombillas. No te olvides que estamos hablando de una pérgola, sí, pero también de un espacio exterior y las condiciones metereológicas pueden dañar la luminaria. Nuestra recomendación es que no bajes el índice de protección de IP65.

Esta sería la luz que ofrecería una iluminación general. ¿Y ahora?

Iluminación decorativa

Ahora toca una luz secundaria, una que cree el ambiente y forme parte de la decoración del lugar. En este caso hay muchísimos estilos a utilizar. Por ponerte algunos ejemplos, tienes: faroles, focos de empotrar, columnas, figuritas con luz incorporada, botellas con luces en el interior, etc.

Algunos consideran que las tiras led, las guirnaldas, o las cadenetas de luz son más del estilo de luz general pero depende mucho. Según la luz que ofrezcan (y teniendo en cuenta que tendrías que llenar el techo de la pérgola con ellas) sí que podrían considerarse luz general.

Sin embargo, en este caso suelen usarse más como luces ambientales, por ejemplo, para colocarlas en las sillas a modo de decoración, o sobre los pilares de la pérgola.

Una vez tienes en cuenta estas dos iluminaciones, la pérgola debería quedar bien iluminada. Sin embargo, hay algunos factores que hacen que la luz no sea la adecuada:

1. Recargar demasiado. Hablamos de luz. Si ya tienes una iluminación general, y varias ambientales, por ejemplo en las sillas, en el suelo con elementos decorativos, iluminar más puede recargar demasiado el ambiente y hacer que uno se sienta incómodo con tanto brillo y luz.

2. No iluminar adecuadamente. En este caso hablamos de pérgolas que son muy grandes y que se piensa que la iluminación es igual que con otras pérgolas más pequeñas. Cuando el lugar es amplio, en lugar de una lámpara, es posible que se necesiten dos o incluso tres. Esto ayudará a que el ángulo de luz llegue a todos los rincones.

3. Utilizar mal la decoración de iluminación. En este caso hablamos de las luces ambientales. No se pueden colocar por colocar, porque debes tener en cuenta la luz general que hayas colocado previamente.

Ideas básicas para iluminar pérgolas

Ahora que te ha quedado todo más claro, no queremos despedirnos sin antes darte algunas ideas bonitas para decorar pérgolas (recuerda que dependerá del tamaño de la misma).

Faroles

Puedes colocar unos faroles en el techo (al ser más pequeños no está de más distribuirlos a través del espacio). Esa decoración ofrecerá una luz general pero también servirá de ambiental.

Para acompañarla, podrías utilizar unos faroles en el suelo (en las esquinas de la pérgola) y algunos faroles más pequeños en las mesas (a modo de centro de mesa).

Guirnaldas

Lo primero es colocar una luz general en la pérgola, por ejemplo en el centro. Después, con las guirnaldas, puedes “siluetear” la propia pérgola (de una esquina a otra) para que se dé luz a todo el recinto que conforma este elemento.

A modo de decoración, puedes usar velas en las mesas que coloques o, si es una sola, una lámpara única (con una luz tenue) podría estar muy bien. Otra opción es iluminar desde el suelo (ya que el techo, y casi la media altura, estaría cubierta con esas luces).

Como ves, estos son solo algunos ejemplos de los tipos de iluminación para pérgolas. Pero hay muchos más. Y lo mejor es que no tiene límites, siempre que sigas esas reglas para evitar problemas o errores de iluminación.