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09 de septiembre de 2019 publicado en

Lámparas de estilo nórdico: sus características y sus usos

Lámparas de estilo nórdico: sus características y sus usos

El estilo nórdico es muy conocido porque es el estilo minimalista que se impuso en decoración en muchos hogares. Sin embargo, algo que quizá no sabes es que también hay lámparas de estilo nórdico, basadas en una serie de características especiales que las hacen las compañeras perfectas del minimalismo.

En Krealo.es queremos hablarte de este tipo de lámparas para que puedas saberlo todo de ellas. Y sobre todo para que sepas escogerlas en caso de que busques la decoración minimalista (con una iluminación adecuada y acorde al estilo).

Las lámparas de estilo nórdico

El estilo nórdico ha recibido muchos otros nombres: estilo minimalista, estilo escandinavo, estilo Scandi… pero todos ellos se refieren a lo mismo, utilizar lo mínimo necesario en la decoración, buscando espacios abiertos y dando prioridad al blanco o colores claros.

Ahora bien, ¿qué pasa en el tema de la iluminación? También el estilo tiene mucho que decir sobre él y, en este caso, las lámparas de estilo nórdico se caracterizan por varios aspectos como son:

Sus formas sencillas y lineales

El minimalismo se caracteriza por ser sencillo. Y lo mismo ha de ocurrir en las lámparas. Siempre hay que ver que sean líneas sencillas, nada recargadas, y lo más simples posibles.

Aunque piensas que eso se ve “soso”, lo cierto es que el estilo es sobrio, porque va a lo que va, a encontrar funcionalidad en pocos elementos dejando todo lo demás en un estilo abierto.

Y, en el caso de las lámparas, busca la sencillez para que sea eso mismo lo que cree elegancia. No quiere curvas o una forma demasiado recargada para evitar que nos dé la sensación de estar ante algo complicado. Su objetivo es otro.

Hechas con materiales de la naturaleza

Otra de las características de las lámparas de estilo nórdico es que deben estar hechas de materiales de la naturaleza, es decir, aquellos que evocan la naturaleza. En este aspecto, la madera es quizá la más utilizada para las lámparas, pero también pueden usarse textiles, sobre todo los de algodón y lino.

En este caso, las lámparas con pantallas de lino, o de textil, son muy acertadas cuando se quiere crear un ambiente cálido en la habitación, además de que consiguen ese efecto casi sin buscarlo. Aunque si lo que buscas es una lámpara para luz funcional, quizá debas escoger otro tipo.

Colores claros

Tal y como te hemos dicho antes, el estilo nórdico se caracteriza por utilizar colores claros. Y en el tema de las lámparas no va a ser menos.

Pero esto tiene una explicación, y es que en Escandinavia (y en general en todos los países escandinavos), la luz solar es un bien preciado porque no la pueden tener siempre que quieren. Por este motivo, buscan hogares con colores claros que permitan que se vean más luminosos de lo que son en realidad. De ahí que todo en su decoración tenga como predominancia el blanco.

En el caso de España, sí se permite utilizar otros colores claros, los llamados tonos pastel, que pueden combinarse bien con la decoración nórdica.

Los usos de las lámparas de estilo nórdico

Es cierto que, a veces, cuando ves una lámpara de estilo nórdico al lado de otra de otro estilo, según tus gustos, puedes decantarte por una o por otra. Las lámparas nórdicas son sencillas y simples, y si te gusta la variedad, es posible que estas no llamen tu atención.

Sin embargo, lo cierto es que combinan muy bien con cualquier ambiente, algo que no consiguen otras lámparas de estilo. A eso debemos sumarle que buscan su objetivo, que no es otro que el de iluminar. No están para decorar, sino para iluminar. Y en ese cometido triunfan.

Además, aunque a simple vista se ven “poca cosa”, cuando forman parte de la estancia y de la decoración, es como si cambiaran. Ya no se ven tan sencillas como podrías esperar, sino que es como si consiguieran un efecto especial.

De hecho, son las ideales para habitaciones pequeñas, porque se integran y no ocupan espacio. Además de que se ven modernas, y al mismo tiempo atemporales.

Y a pesar de que el color principal es el blanco, en el tema de lámparas se permiten otro tipo de colores, o la combinación de ellos, como son el beige, negro, mental, oliva, marsala, etc. que dan mayor personalidad a la habitación donde se coloquen.

Ahora bien, en el mercado puedes encontrar diferentes tipos de lámparas nórdicas. Sin embargo, las más modernas son combinaciones de varios materiales. Por ejemplo:

Madera y metal

Combinar madera y metal da como resultado una lámpara minimalista pero que, al mismo tiempo, no se ve como tal. Y es que la madera le da ese aspecto natural y antiguo. Pero el metal es todo lo contrario, da modernidad. En cuanto a su fusión, es una lámpara que gusta a todos.

Existen muchos modelos, pero casi todos ellos se basan en madera clara y metal, o claro u oscuro. De hecho, las mejores combinaciones que hay de estos dos materiales son cuando hacen contraste (madera clara y metal negro u oscuro) porque viste mucho más a la hora de decorar con ella.

Eso sí, tampoco hay que recargar demasiado a la hora de iluminar.

Aluminio con color

Este tipo de lámparas son más juveniles e infantiles. Se busca la funcionalidad pero, al mismo tiempo, también ser un foco de atención, como algo en lo que debes fijarte.

Hay muchos tipos de lámparas así, pero una de ellas puede ser un plafón con el borde en color. Como ves, es muy simple, pero el uso de colores más fuertes (porque no se usan tonos pasteles) hace que la atención se vaya a ese lugar, consiguiendo así el efecto.

En una habitación minimalista, estas lámparas centran la atención en ellas, por eso suelen colocarse en el centro o en una esquina en caso de lámparas de pie o de mesa.

Madera

Las lámparas de estilo nórdico más clásicas pero no por ello anticuadas (aunque ahora se lleva lo vintage). Se pueden encontrar en muchos tonos, desde los más claros a los más oscuros, pero los que triunfan son sobre todo el arena, rosa claro, etc.

Con ellas conseguirás un aspecto muy cálido al utilizar la madera como elemento central. Ideal para dormitorios o bien para salones. Pero también para locales donde se busque que la persona se sienta cómoda, como por ejemplo restaurantes o bares.